Suicide Silence ... Ruidoso. Moulin Rouge


El famoso local de Caracas se está convirtiendo en un point obligado para la presentación de bandas internacionales, y el 11 de abril fue el turno de los estadounidenses Suicide Silence; ellos se encargaron de mostrar el poder de su Deathcore y su escena, que ha llamado la atención en sus 8 años de carrera musical a los apretujados asistentes del Moulin Rouge (Mejor conocido como El Molino). Con Mitch Lucker al frente, los de Riverside darían su peculiar show.

Aproximadamente a las 6:30 se dio la entrada a los asistentes. Muchísima gente joven, sedienta de Deathcore se ubicaba tras la típica baranda metálica de la tarima, la cual contaba con una especie de caja grande en el centro. Tuvimos la oportunidad de apreciar la prueba de sonido de los chicos de Baballity, de Caracas antes de la entrada del público. Mr. Puig Puig (Batería), Maria (Guitarra), Demodras (Bajo) y Humberto (Voces) demostraron un buen sonido, y ejecución perfecta. Comienza el toque con ellos tocando “Beberly Hell” como primer tema, el mismo usado en la prueba de sonido y seguidamente “Hate”. En ese momento se aprecia el nerviosismo, es comprensible en un concierto de magnitudes como esas. Algunas fallas, nada que con más ensayo y un poco de relax se pueda mejorar. Prosiguieron su setlist con “Judgement”, “Fear the Truth” y “Die or Survivor”, ya con mayor fluidez y tranquilidad. (Más info de la banda en www.myspace.com/baballity )

Luego de una breve pausa comienza a tocar la gente de Index of Wickedness, de San Cristóbal.  Y vaya que Nelson ''TOKIO'' Urdaneta (Batería), Daniel ''DANI'' Acevedo (Guitarra), Jorge ''PELUO'' (Guitarra), Roddy ''RODDY'' Garcia (Bajo) y Ricardo ''KIKI'' Gil  (Voces) se dieron duro en tarima. Tocaron solo 4 temas: “Opposites”, “New Eden”, “Nailed it up”, “The Last Battle“, y fueron suficiente para demostrar por qué fueron elegidos como banda soporte de Suicide Silence. El sonido solo falló en una par de canciones, donde el amplificador de bajo hacía ruidos extraños. Solventado eso el sonido era perfecto, la voz de Kiki  Gil sonaba perfecta y con una fuerza que nada le envidiaría a la del gripo internacional. La banda expresó su agrado de tocar en Caracas y Kiki no cesó de expresar la “buena energía” del público, que estaba simplemente encantado y disfrutando. Los tachirenses realmente dejaron el nombre de Venezuela muy en alto con tan excelente presentación, que incluyó desde ollas hasta un intento de wall of death. Días después tuvimos la oportunidad de realizarles una breve entrevista, y la misma esta disponible ya para ustedes. Felicitaciones! (Mas de la banda en http://www.myspace.com/indexofwickedness)

Terminada la presentación de Index of Wickedness se da el sorteo de los premios cortesía de Ale Índigo Procucciones. Los Tres primeros ganadores del 3 al 1 fueron los dueños de las entradas 054, 108 y 146.

Nuevamente bajan las luces y entra Suicide Silence a escena. Comenzando con “Wake Up”,  “Lifted” y “Smoke” se nota la emoción del público que no para de brincar y corear las canciones, el grupo continúa con “Unanswered” y “Bludgeoned to death”. Alex Lopez hizo de las suyas en la batería, Dan Kenny por su parte estaba entregado en la ejecución del bajo y no paraba de sonreír, Mark Heylmun del lado derecho de la tarima, mientras del lado izquierdo Chris Garza hacía lo propio en guitarra; Mitch Lucker dejó el alma en escena, interactuando mucho con el público. Continuaron con “Wasted” y la muy esperada “Price of Beauty”. Mitch se dirige al público en oportunidades, pide un wall of death que se da con  “Disengage”, prosiguen con “No Time To Bleed” donde al escenario caen varios brassiers de algunas fans para culminar con la muy coreada “No Pity For A Coward”. Finalizando la canción, Chris Garza salta del escenario con todo y guitarra, cuando logra salir de allí simplemente señala el público y se lee en sus labios cuando dice “I Fucking love You!”. El público grita por el regreso de la banda que toca “Engine N° 9” (Cover de Deftones) con la cual finalizan sus 45 minutos de presentación y lanzaban uñas y baquetas al público.

Ale Índigo fueron los encargados de la producción del evento, en un local cómodo por sus condiciones, aunque pequeño y algo incómodo para la labor de prensa. Nuevamente el llamado de atención es al público a no destrozar los pocos espacios que quedan para la música extrema, eso en vista de los diferentes daños a la mampostería del local. Felicitaciones a la productora, esperando que continúen con eventos así.

 

MaFer “D3stiny” De Sousa